Después de tanto tiempo vuelvo a escribir aquí. Sí, no estoy enfermo ni nada parecido. Solo es que me sobra el tiempo y tengo multitud de ideas fluyendo por mi cabeza. Y qué mejor momento para escribir que cuando estoy dispuesto a hacerlo y tengo algo que decir. Como ya dije, este blog tendría nuevas entradas cuando tuviese ganas de escribir, y así ha sido. Esto me ha llevado a la siguiente reflexión.
Cuando alguien nos obliga a hacer algo (ya sean los estudios, el trabajo, etc) parece ser que lo hacemos sin ganas, forzados, con falta de imaginación, a pesar de que puede ser algo que nos guste. Quizás sea que la esencia humana tiene algo que, si lo hacemos por iniciativa propia, pueden surgir las mejores y más brillantes ideas; mientras que si nos ordenan o, incluso, únicamente nos aconsejan hacer cierta cosa, ya le dedicamos menos esfuerzo e imaginación del que podríamos haber aprovechado.
Soy una persona de 21 años, que aún le quedan muchas cosas por vivir y reflexionar, pero esta es una de las numerosas cuestiones que me llaman la atención, que me hacen reflexionar sobre la psicología humana (esa desconocida que aunque pasen 500 años seguirá siendo una gran multitud de cuestiones sin resolver), y por tanto puede que esta pregunta ya esté respondida por algunos estudiosos, pero aun así me siga creando dudas. No hay mejor ejemplo de ello que todos estos meses haya estado sin escribir aquí y, de repente, algo haya hecho "click" en mi mente y me ha llevado a crear una nueva entrada con mis pensamientos.
Quizás dentro de nuestra mente esté la "libertad" que tantas descripciones tiene, ninguna igual a la otra, que nos puede llevar a querer la independencia de cierto país, a decidir cómo queremos vivir o, simplemente, a cuándo publicar la entrada de un blog de alguien a quien, como mucho, 50 personas le tienen en cuenta.
Por desgracia la sociedad, con todas sus consecuencias sobre la mentalidad de las personas, a veces hace que un pensamiento minoritario, no necesariamente equivocado, sino solamente diferente al de la mayoría, sea visto como algo incorrecto, incluso perjudicial. Eso nos lleva muchas veces a hacer/decir algo que no es de nuestro agrado o, en el caso contrario, NO hacer/decir lo que nos gustaría. Nos sentimos coartados, incluso yo, que no suelo regirme por las opiniones de los demás para expresar las mías. No es culpa de alguien en concreto, es solo una costumbre, una tradición, que se ha extendido durante años, siglos, de generación en generación, y que a veces nos impide ver claramente lo que, objetivamente, sería claro para todos. Algunos pensaréis que me he alejado del tema del título, el "hacer las cosas por gustos", pero si lo pensáis bien muchas veces nos sentimos coartados, censurados, al expresar lo que nos gusta y/o gustaría hacer, sólo porque PROBABLEMENTE (lo pongo en mayúsculas porque es algo que es fruto de nuestra mente, no porque sea verdaderamente probable) alguien nos pudiese llevar la contraria y decir que estamos equivocados, cosa que no significa que lo estemos ni que tengamos razón: solamente que tenemos otro punto de vista.
Después de haber leído todo esto algunos seguramente estéis confusos, no sepáis qué actitud tomar. Es simple: sed vosotros mismos. Si por hacer o decir algo no le caéis bien a tal o cuál persona, es que no tiene sentido relacionaros con ese individuo; si os sentís incómodos por expresar una opinión, es que no estáis tomando la actitud adecuada. La vida no consiste en llevaros bien con todos, como muchas veces os intentan inculcar; la vida consiste en encontrar a las personas con las que sentirse a gusto, si no con las que coinciden vuestras ideas, al menos con quienes las respetan y no os desprecian por ello.
Recordad: cada uno es dueño de su vida; si intentas ser otra persona, dentro de un tiempo, puede que días, meses o años, acabes desesperándote y, por tanto, no tendrá sentido todo lo que hayas hecho, lo que llevará a que no encuentres sentido a tu vida; si eres tú mismo, si haces lo que te gusta, puede que te crees enemigos (pues mucha gente es dada a odiar a los que no le son afines) o gente que te ignore/rechace, pero cuando encuentres a alguien que te comprenda, o al menos que te respete, habrá valido la pena todo ese esfuerzo, y podrás decir "sí, soy así y estoy orgulloso/a de serlo".
Por cierto: además de que me gusta publicar cuando quiero, me encantan los cómics de 'Kick-Ass' y los videojuegos. Y eso, queridos lectores míos, no me hace ni mejor ni peor persona que vosotros, por mucho que lo penséis. Hasta la próxima publicación